La Salud de las Mujeres: Una Respuesta Local a una Conversación Nacional


Los síntomas del prolapso pueden ser aterradores para las mujeres de todas las edades. Mientras algunas pacientes dicen tener la sensación de que el útero “se les sale” del cuerpo, otras sienten una protuberancia física en la vagina. Conocido como prolapso, este trastorno del suelo pélvico afecta a una de cada tres mujeres estadounidenses y ocurre cuando órganos como el útero, la vejiga, la uretra, el intestino delgado, el recto o la vagina “se caen”. A pesar de su prevalencia, estas afecciones se analizan raramente y, si se mencionan entre amigos o en los medios de comunicación, a menudo se desestiman como una parte normal de ser mujer. 

Es exactamente esta cultura “normalizadora” la que los proveedores de Women’s Health Institute en UT Health Austin están tratando de cambiar. Además de los trastornos del suelo pélvico, el centro de atención se enfoca exclusivamente en el tratamiento del dolor pélvico crónico y los trastornos de la vulva. La esperanza, dicen los fundadores, no solo es tratar estas cosas, sino también cambiar la conversación en torno a ellas. “Hemos elegido enfocarnos en trastornos que generalmente implican vergüenza o estigma”, dice la Dra. Rebecca Rogers, directora médica de Women’s Health Institute y directora asociada de operaciones clínicas e integración del Departamento de salud de la mujer de Dell Medical School. “Requieren atención especializada. Infortunadamente, puede ser desafiante tratar a estas pacientes en un centro de atención donde estas afecciones no se tratan con mucha frecuencia. Ofrecer estos servicios especializados de alto nivel requiere una concentración de proveedores que estén listos para tratar a estas pacientes”.

El servicio especializado de alto nivel es único y está abierto para todos. “Estamos tratando de crear un abordaje exhaustivo para brindar atención”, dice la Dra. Rogers. Compuesto por el cuerpo docente y miembros profesionales del equipo de Dell Medical School, un equipo de atención de la paciente puede estar formado por un médico, un enfermero especialista, un asistente médico, un nutricionista y fisioterapeutas, terapeutas sexuales y de comportamiento, según la necesidad. 

Básicamente, es un enfoque exhaustivo que depende en gran medida de la participación de la paciente y de la comunicación. “Es una asociación que trata de comprender qué funciona para usted, en su vida, en su familia”, dice la Dra. Rogers. “También vamos a analizar cómo está. Si no está donde quiere estar, trabajaremos con usted”.