Un Año Sin Dolor

A finales del verano de 2011, el Condado de Bastrop comenzó a incendiarse. Durante 36 días, el fuego destrozó más de 34.000 acres del centro de Texas, quemando casas, destruyendo pequeños negocios y, eventualmente, convirtiéndose en el incendio forestal más destructor de la historia de Texas. Cuando la pared de fuego estaba a punto de alcanzar su casa, David Warren –quien vivía en Bastrop- corrió para salvarse, cargando cuantas pertenecías podía. A medida que corría, Warren sintió que estaba agravando una vieja lesión en la cadera, resultado de un accidente en bicicleta de cuando él tenía 25 años. En ese accidente, Warren se destrozó la cadera y recibió una prótesis. En ese momento, más de 20 después, Warren necesitaba desesperadamente una nueva prótesis. 

Warren se mudó a Austin después del incendio. “Tenía un dolor crónico y trabajar se me hacía cada vez más difícil”, explicó Warren, a quien el dolor de espalda y de cadera lo obligó a abandonar su consulta de masoterapia. Con el tiempo, incluso caminar se volvió insoportable y el autodenominado amante de la naturaleza se dio cuenta de que no podía hacer las cosas que le gustaban. Lejos estaban los días de las largas caminatas en el oeste de Texas y el acampar en el monte de Nuevo México. Por el contrario, Warren se deprimió cada vez más e incluso contempló suicidarse. “Yo no tenía seguro médico”, explicó. “Estaba en un ciclo de fisioterapia, analgésicos y antidepresivos”. Si bien perder su casa en Bastrop fue desgarrador, mudarse a Austin significó que Warren ahora podía inscribirse en el CommUnityCare (CUC). “El CUC fue importante porque me puso en terapia y en el camino correcto”. En 2015, CUC colocó a Warren en la lista de espera para su segunda cirugía de reemplazo de cadera. Debido a la abrumadora necesidad que había en la comunidad, pasaron 12 meses atroces antes de que Warren encuentre alivio.

David Warren

David Warren fue el primer paciente quirúrgico tratado por la facultad de Dell Med.

A principios de junio de 2016, Warren recibió finalmente la llamada telefónica que cambiaría su vida. El Instituto Musculoesquelético, una unidad de consulta integrada dirigida por profesores de la Facultad de Medicina Dell, había empezado a tratar pacientes en la Clínica Paul Bass del Centro Médico Universitario Brackenridge. Un equipo de especialistas médicos, incluyendo a Karl Koenig, MD, Devin Williams, NP, y Kelsey Wulf, NP, había revisado las radiografías de Warren y tenían muchas ganas de programarle una cirugía.

El 12 de junio de 2016, Warren se convirtió en el primer paciente quirúrgico tratado por los profesores de la Facultad de Medicina Dell. “Dos semanas después de la cirugía, el dolor desapareció”, dijo Warren. “El dolor de la cirugía, el dolor de mi cadera se habían ido”. En los meses posteriores, Warren, que antes estaba atado a su casa, vio como su depresión se disipaba y su interés en el arte y otras actividades regresaba.

 Pieza de arte de David Warren

Artista y artesano, Warren fabrica cerámica y joyas de plata. Sus piezas se pueden encontrar localmente en Artisans, una galería en Fredericksburg.

Un año después, Warren volvió a la Clínica Paul Bass para su control de los 12 meses. Después de abrazar a diferentes miembros del equipo -“Ellos me devolvieron mi vida”, dijo después Warren pensativo- el paciente se trepó a la camilla de evaluación y estiró sus caderas en posición de loto, algo que no había podido hacer desde que tenía un poco más de 20 años. En los meses posteriores a su cirugía, Warren comenzó nuevamente a practicar yoga e incluso pudo sacar su kayak del garaje para una remada en Lago Lady Bird.

Y tal vez lo más importante fue que Warren comenzó nuevamente a salir de excursión a pie. Esta primavera, regresó a su amado Parque Nacional Big Bend, y ha hecho excursiones de un día para explorar Enchanted Rock y McKinney Falls. “Sin esta cirugía, no estoy seguro si estaría vivo ahora”, dijo.  “Sencillamente ya no estoy impedido”.

Aprender acera El Instituto Musculoesquelético de UT Health Austin »